La ermita de Santa Ana se sitúa en la parte alta de Caudete, un lugar ideal para tener una bella vista panorámica de todo el municipio.
Este acogedor lugar todavía conserva el encanto de los antiguos núcleos rurales, con sus fachada encaladas. Encontramos aquí empinadas calles, tranquilas plazuelas y bellos ejemplos de arquitectura típica popular.
Junto al barrio de San Francisco, y ya a las afueras de la población, encontramos la ermita de San Antón. Esta ermita, así como su cofradía, existían ya en Caudete desde 1597.
Junto a la ermita de San Antón, encontramos el lavadero del mismo nombre, del que tenemos noticias en el Inventario de Bienes Inmuebles del Ayuntamiento en 1924, aunque su creación sería muy anterior.